Paul Schrader y el exorcista
Al final todo se relaciona. Siempre he pensado que el mundillo de la informática y del cine se parecían muchísimo. En mi opinión un proyecto informático es muy parecido al proyecto de hacer una película (desde el punto de vista del director o productor). Y se parecen sobre todo en los sinsabores. He aquí un ejemplo.
Paul Schrader es en mi opinión un buen guionista y director de cine, en especial sus colaboraciones con Martin Scorsese. Resulta que fue contratado para dirigir la película que cuenta el inicio de la historia de El Exorcista: el primer encuentro del padre Merrin (personaje interpretado en la primera película por Max Von Sydow) con El Mal. El proceso de la película ya estaba en marcha, la productora sólo quería que él la dirigiese. Pero las cosas no rodaron....la gente de la productora tenía en mente otra cosa (¿os suena familiar?) y al final mandaron la película a la mierda y encargaron una nueva que, según dicen, fue un asquito.
Ese proyecto de película habría quedado olvidada a no ser por que, fíjate tú, muchas de las películas que se hacen ahora están pensadas para sacar pasta a través del dvd. Así que la edición de la película original se puso de nuevo en marcha por el señor Schrader.
La entrevista es larga pero merece la pena leerla pausadamente. Cerca del final se puede leer:
[...]If he’d had a little prudence, and a little long-range vision, he wouldn’t be in this unpleasant spot.
No he podido dejar de asociarlo con el Sr.Martínez. Probablemente él pueda sacar mucha más chicha a esta historia.

Martínez dijo
Muy interesante. Gracias por la mención. Lo que se me ocurre al leer esta entrevista es un poco de espanto, porque hay quien asegura que en el futuro muchos proyectos y negocios van a funcionar así, como en Hollywood. Es decir: que alguien tiene una idea, consigue financiación, se monta un equipo temporal y multidisciplinar, posiblemente con su participación en el capital, y a ello. Internet ayudará bastante. Lo que veo al leer la entrevista es que estas “empresas desechables” no sólo no carecerán de líos internos sino que multiplicaran y desbordarán los aburridos problemas de los ejecutivos convencionales que sus familias escuchan a la hora de cenar, si llegan.
La frase concreta que citas es un recordatorio de que cualquier participante en entornos de este tipo debe definir su propia estrategia, no basta ya con arrimar el hombro y cobrar, porque aquí sí que cada uno es su propia marca. Así que network, alianzas, críticas y créditos deben ser gestionados con esmero. La “empresa desechable”, por su propia naturaleza, debe tener una estrategia de pelotazo, pero la de cada artista (o informático?) sí debe ser a largo plazo. Hay una cierta metáfora escondida entre el tema de la película (la lucha del bien y del mal), y el que al final la película/proyecto salga bien o mal (en lo que pueden estar interesados algunos socios). ¿Triunfará el mal? ¿Quiénes son sus siervos?
15 Mayo 2005 | 09:00 PM