Leyendo el número especial del 24 de diciembre de TheEconomist me encontré con este artículo: Life story, the sequel ($) en el que se habla de la epigenética. Y el caso es que la palabra no me sonaba de nada, ni en mis estudios de bachillerato ni en los de psicología. El caso es que puede ser la llave para bastantes cosas.
En mis estudios de psicología me encuentro que muchos aspectos se encuentran dentro del problema de cuánto depende de la herencia (léase genes) y cuánto depende del ambiente. Para hacerse un idea pueden leer este artículo en pistas sobre cuánto influyen los padres en la educación de los hijos.
Por otro lado se sabe que lo que importa no son los genes en sí sino más bien la interacción genes-ambiente. Esto provoca dos interesantes paradojas. Esta expresada por Juan Freire hablando sobre la pertenencia a una tribu y su relación con la economía de mercado:
Este trabajo ilustra un patrón muy discutido en biología evolutiva. Se tiende a asumir que las adaptaciones observadas hoy en día en los organismos son las mejores para el ambiente actual. En muchos casos, estas adaptaciones son consecuencia de ambientes pasados (que ya han sido modificados) pero aún perviven a pesar de no ser adaptativas (y estar por tanto en proceso de extinción)
La siguiente viene por el flujo de información expresado en el dogma central de la biología. Ésta fluye del ADN al ARN y de ahí a la proteína. La pregunta clave es, si esto es así, ¿cómo influye el ambiente en la expresión genética? Ya que el flujo de la información iría en sentido contrario. Las claves vienen expresadas en al artículo de The Economist ($). Corto y pego:
ONE intriguing finding of genome research is that the genetic differences between species are far smaller than had originally been supposed. Humans share almost all of their genes with chimpanzees, 88% of them with rodents and 60% with chickens. What makes people humanlike, and chickens poultrylike, is now thought to lie as much in the way their genes are expressed as in the actual composition of those genes. In particular, genes can be deactivated more or less permanently by tagging either the genes themselves or the histone proteins around which they are coiled with a range of chemical suppressors.
The study of this type of regulation is called epigenetics. When a cell's genes replicate as it divides, the pattern of suppressors—its epigenome—is often replicated with them. It is thus that the daughters of a liver cell, say, inherit the property of liverness and so do not turn into kidney cells or blood corpuscles. And, in a more sinister twist, it is often the epigenome of a cancer cell that makes its daughters cancerous, too. A cell's epigenome is therefore as important to it as its genome. It is, if you like, the grammar of heredity that gives meaning to the genome's actual words.
De las ideas que se desprenden de estos parráfos me ha llamado la atención: La activación - desactivación de los genes (a través de las histonas) y que el patrón de activación - desactivación se replica (hereda) de célula a célula en la división celular. De ahí digamos que es una interesante vía para estudiar el proceso de diferenciación celular y estaría entroncado con la investigación en células madre o en la lucha contra el cáncer:
Epigenetic markers also serve to predict clinical outcomes. In breast tumours, for example, researchers have identified a pattern of epigenetic modification within the oestrogen-receptor gene that correlates with a patient's chances of survival in response to tamoxifen treatment.
On top of this, while genetic mutations are hard to correct, as attested by the difficulty people have had getting gene therapy to work, epigenetic changes can be reversed reasonably easily, by adding or removing the chemical tags involved. Such epigenetic therapy is now at the forefront of cancer treatment.
Más información en estos links:
- Epigenética (en inglés) y en castellano
- Los "genes fantasma" en la BBC, o quizá que el lamarckismo pueda ser cierto:
[Marcus Pembrey] has found evidence in these records of an environmental effect being passed down the generations. They have shown that a famine at critical times in the lives of the grandparents can affect the life expectancy of the grandchildren. This is the first evidence that an environmental effect can be inherited in humans
- En la revista Science [no sé si es de pago]
- Y esta de The Wellcome Trust bastante completa y encontrada a través de metafilter
servido por auster
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A través de un artículo de Pistas sobre la vigencia de los estereotipos sexuales. Generalmente el desconocimiento sobre estos temas unidos al ruido de los medios (por ejemplo, los múltiples resultados de estudios estadísticos sin sentido) crean confusiones en estos asuntos.
En el artículo de Pistas se habla de un estudio sobre los distintos puntos de vista que tienen los adolescentes respecto del sexo, con resultados estereotípicos que dejaron perplejos a los investigadores. ¿No se suponía que hemos avanzado como sociedad? ¿Que los puntos de vista de chicos y chicas coinciden? Pues no. Tampoco el de los adultos.
Así llegamos al artículo Human Mating Strategies (pdf). El autor es David M. Buss profesor de psicología de la Universidad de Texas. El tema está en relacionado con la psicología evolucionista (la búsqueda de cómo pensamos como pensamos y cómo ha cambiado desde que los primeros humanos aparecieron).
Uno de los puntos de atención es la teoría de la inversión parental de Trivers, que el sexo que invierte más en la descendencia será más tiquismiquis para elegir pareja. Y el sexo que invierte menos, será más competitivo entre sí para ganar los favores del sexo que invierte más. Esto nos suena. Trivers aparece citado en El Gen Egoísta y es uno de los pilares fundamentales que Richard Dawkins utiliza a lo largo del libro.
¿Esto qué implica? Parece que el proceso evolutivo ha favorecido a las mujeres altamente selectivas. ¿Pero selectivas en qué? (La pregunta del millón de dólares). ¿No tendrá que ver la cultura o la sociedad en lo que se quiere? Hay ciertas cualidades que hombres y mujeres buscan en su pareja: inteligencia, salud, entendimiento. Pero también hay diferencias y aquí es donde está la chicha. Pues parece que después de estudios interculturales las mujeres buscan más que los hombres.....(ruido de tambores): "good financial prospect",(¿Dinero?¿Status?) además de cualidades que llevan a ello, tal como ambición y ser trabajador:
Women, significantly more than men, desired "good financial prospect", as well as the qualities that lead to economic resources, such as ambition and industriousness
Mientras, lo que los hombres buscan más que las mujeres es.....(más ruido de tambores): que su pareja sea guapa y atractiva..... ya que son pistas de la salud y la fertilidad de la pareja.
Hasta ahora las conclusiones son de perogrullo, sí, pero lo importante aquí son las explicaciones. Sigamos con las sorpresas. Los hombres buscan universalmente compañeras más jóvenes que ellos mismos (signo de fertilidad). Por ejemplo, en un estudio de matrimonios de 29 culturas, el novio ha sido mayor que la novia. O por ejemplo, mujeres que buscaban pareja mediante anuncios pillaban más si indicaban que eran atractivas que si omitían ese detalle. O por ejemplo, esto puede explicar por qué los adolescentes prefieren a mujeres ligeramente mayores que ellos (se supone que son más fértiles que las chicas que su misma edad........"mayor experiencia!!!" me comentan por ahí). O por ejemplo, las mujeres intentan mantener atado a su pareja manteniendo su atractivo físico. Y ponen a parir a las posibles rivales en ese mismo aspecto (perofíjatequégordaestáesa. ycómosepinta. sipareceuna...) ¿Y las mujeres? Pues parece que buscan compañeros mayores que ellas ya que son más maduros y pueden tener más capacidades para conseguir recursos.
Más chicha. Siguiendo las ideas de Trivers, los hombres deberían poner más énfasis en parejas a corto plazo ya que es la estrategia más fácil para conseguir más descendencia. Así, tras preguntar a hombres y mujeres cuál sería el número ideal de parejas, los primeros responden de media que 18 y las segundas 4.5. Ejem. Otra de las predicciones es que los hombres deberían reducir el tiempo entre que consiguen pareja y quieren tener sexo con ellas. Ejemmm. O que cuanto antes pilles antes puedes dejarla con un plamo de narices e ir a por otra. O que exageren sus sentimientos para poder así pillar cacho.....Sí, suena realmente familiar.
Pero claro, si los hombres buscan el cambio de pareja, lo hacen con mujeres. Eso implica que al menos el deseo de cambio de pareja en ellas debería de ser bastante similar. Sin embargo para las mujeres no es tan rentable: violencia provocada por celos, mala reputación, etc. ¿Cuáles serían los beneficios? Adquisición de recursos (resource acquisition) y cambio a una pareja más compatible (beneficiosa) para ella. Esto es un problema para los hombres (cómo mantener a tu pareja). De las muchas cifras que se dan, me llama la atención que el 40% de los hombres y el 31% de las mujeres dicen que han seducido con éxito a alguien para echar una cana al aire. Esto me hizo recordar un artículo del New Scientist en el que se echaba por tierra que los hombres "engañaban" más que las mujeres (ya que, si suponemos que un hombre engaña a una mujer con otra mujer, si los hombres engañan más, debe haber un conjunto de tías que se están poniendo las botas) y que la presión social hacía a éstas mentir más de la cuenta. Así que pongamos un 35% para ambos. Más o menos eso quiere decir que, teóricamente, una de cada tres personas que conozcas con pareja, ha "engañado" a la suya.Hmmm......
Pongo engañar (betrayal) entre comillas por algo, ya que parece que la percepción de lo que es engaño (o más exactamente, de la posibilidad de engaño) entre hombres y mujeres es distinta. Por ejemplo, a los hombres les molesta más la infidelidad sexual ya que no tienen la certeza de que la descendencia de la mujer con la que están sea suya, mientras que la mujer sí lo está. Para las mujeres el desencadenante sería la pérdida de lazos afectivos (emotional attachment) ya que perdería "resources". Otra vez en la diana. Esto se corrobora con estudios que indican que los hombres ponen toda la carne en el asador para retener a su pareja (mate retention) cuanto más atractiva y guapa sea y en el caso de las mujeres, cuanto mejor empleo, pasta que gane o que dedique mucho tiempo a la mejora del status. ¿Y qué es lo que hacen? Los hombres tienden a mostrar recursos además de la intimidación / violencia física. Las mujeres tienden a mejorar su aspecto físico además de provocar aposta los celos de la pareja.
Sí, todo esto suena familiar, ¿y qué? Como he dicho antes, lo importante es la explicación. De todas formas esto no quiere decir que seamos máquinas preprogramadas y que actuemos mecánicamente. La interacción con el ambiente es fundamental. Además las tendencias genéticas se han ido recubriendo de normas y usos culturales y sociales a lo largo del tiempo con lo cual nos encontramos con uno de esos problemas circulares al estilo del huevo y la gallina. De esta manera muchas de las cosas que se pueden leer / ver / escuchar, tienen un poquito más de sentido después de leer el artículo en cuestión.
servido por auster
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